Poema: La Tristeza del Pueblo

En el umbral de la puerta
trabajando el pensamiento
me vienen a la memoria
muchos y grandes recuerdos

Recuerdos de la niñez,
¡Qué alegría había en el pueblo!
y se ha ido marchitando
y sólo quedan los viejos.

El campo se ve aburrido,
en un completo silencio
ya no se oyen alegrías
ni sonidos de cencerros.

Yo, que labré las tierras
que también fui ganadero
con lágrimas en los ojos
me pongo a escribir los versos.

Las fincas abandonadas,
las paredes en el suelo,
los regueros sin hacer
¡Y que va esto en aumento!

Ya no queda juventud,
ya solo quedamos viejos
esperando que algún día
nos reclame el Padre Eterno.

Cuando salgo por el campo
trabajando el pensamiento
cuando vuelvo de retorno
vengo triste y sin aliento.

Y me detengo a pensar
¡Qué será de todo esto!
Si no queda juventud
quedará como un desierto.

El campo solo se acepta
en el plan de veraneo
para pasar buenas juergas
y de trabajo ni verlo.

La juventud se aglomera
en las ciudades y centros
a crear dificultades
incluso para el Gobierno.

Cuando miro a esas montañas
se me avecina el recuerdo
del balido de la oveja
del sonido del cencerro

Del silbido del pastor
y del ladrido del perro,
todo esto ya vacante
eso es como un campo muerto.

Las casas están cerradas
en un cincuenta por ciento
las que solo se utilizan
en el plan de veraneo.

No encuentras con quien hablar,
tienes que irte para el centro,
porque si te quedas solo
se acumulan los recuerdos.

Hoy ya se vive la vida
como locos y sin freno
y pienso qué pasará
en el tiempo venidero.

Mis hijos que son muy buenos
no me dejan de decir
que vendamos las vaquitas
y nos vayamos a Madrid..

Y si tengo que marchar
porque lo requieran los tiempos
pues yo dejaré escrito
que me entierren en mi pueblo.

En mi puerta de la calle
nos reunimos los vecinos
a recordar nuestras penas
de aquellos seres queridos.

El 24 de Mayo
tengo clavado ese día
en que se fue para siempre
aquella que más quería.

El día que yo me muera
no les encargo otra cosa
que me entierren en mi pueblo
en la tumba de mi esposa.

Antonio Gil Sancho (1905 – 1991)
Matabuena 27 Septiembre de 1979